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En este blog encontrarás novelas de tus cantantes favoritos, como One Direction, 5SOS, Ed Sheeran ¡Y más! Esperamos que ames nuestro blog.

: 2 de Enero de 2015 .
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CAP 5: Un día increíble
written on domingo, 22 de febrero de 2015 @ 10:40 ✈

-¿Qué ocurre? - Preguntó, ya más preocupada - ¿Es sobre Ariana, verdad?
-Si, he estado hablando con ella. Deja que se venga conmigo a vivir, tengo un buen apartamento, hay una habitación de sobra. Me mudaré dentro de poco, como ya te conté. Estoy buscando trabajo y tendré alguna que otra entrevista esta semana. 
-Aria, se que lo haces con buena intención. No quieres que Ariana sufra, pero no puedo dejarla allí contigo.
-No sabes el daño que le estás haciendo, viviendo en Holmes Chapel podría verse todavía con sus amigos, seguiría formándose aquí, asegurándose un buen futuro ¿No es eso lo que queréis? Tengo 19 años, Ariana tiene 15. Creo que nos podemos cuidar. A parte siempre estará Ana y otros amigos que tengo. Nunca estaremos solas o en riesgo de no tener casa. - Seguí insistiendo – Aquí podría terminar de estudiar. La estáis haciendo sufrir. Por cierto, ¿Desde donde llamaba? ¿Estabais fuera?
-Aria, se que la cuidarás bien. No hay duda, pero no se... - Suspiró – Sabemos que la estamos haciendo sufrir y eso nos duele, más que nada. No queremos que lo pase mal. Hemos hecho todo lo posible para que el traslado de tu padre no ocurriera pero era volver a España o que tu padre se quedase sin trabajo. Estábamos fuera.
-Lo sé, mamá. Entonces... ¿Puede venirse conmigo Ariana? - Le pregunte – Porfi. 
-Lo tengo que hablar con tu padre, mañana por la mañana te llamaré ¿Vale? 
-Si, un beso. - Me despedí.
Cuando termine la llamada y ví que eran las 4:21pm, casi me da un infarto. 
Salí rápido de mi casa y me dirigí al lugar donde me harían la entrevista. Quizás he exagerado mucho con lo de que me iban a dar trabajo en el Times, es solo una entrevista para tener un espacio en una página dedicada a relatos. Si les gustaba mi relato, me dejarían publicarlo. 
-¡Taxi! - Grité mientras un taxi pasaba por allí cerca. 
Este me ignoró completamente. Probé suerte de nuevo y esta vez (como el suelo estaba mojado por recientes lluvias), me mojó las piernas al pasar por un charco. 
-¿¡ALGUIEN PIENSA PARARSE O ESTO QUÉ ES!? - Grité desesperada. 
-¿Te puedo ayudar? - Dijo una chica a mi lado – Tengo el coche aquí cerca, si quieres te llevo. Veo que tienes prisa. 
No sabía ni quien era, pero acepte la proposición de aquella extraña pelirroja. La seguí hasta su coche, nos montamos y una vez le dije a donde necesitaba ir, nos pusimos en marcha.
-Me llamo Amelia, pero me puedes llamar Amy. ¿Y tú? - Me preguntó, con una expresión amigable. Me empezaba a caer bien.
-Aria, pero me puedes llamar Aria – Dije, graciosa. - ¿De dónde eres? 
-Soy de Inverness, Escocia. Puedo notar por tu acento y aspecto que no eres de por aquí ¿Cierto?
-Ajá. Soy de España, me mudé aquí hace un año.
-Para llevar solo un año en Holmes Chapel, manejas perfectamente el inglés. A propósito, ¿Para qué es la entrevista del Times? Yo también me dirigía allí.
-Si les gusta mi relato, lo publicarán. ¿Y tú? 
-Lo mismo – Dijo en un tono cortante, lo cual me sorprendió bastante – Somos competencia entonces. 
-Me temo que sí – Contesté, confusa - ¿Lo has dicho de broma? 
-¡Humor escocés! Tenía que haber visto tu cara – Dijo, riéndose. - ¿Te asusté de verdad?
-¡Sí! - Conteste, riéndome también. La risa de esta chica era contagiosa. 
Seguimos charlando un rato más hasta llegar al edificio donde nos habían citado. Era oscuro y daba un poco de miedo.
-Podríamos ambientar una novela en este lugar, trataría de zombies y monstruo. Este sitio da escalofríos. 
-¡Claro, Amy! Presenta esa idea como relato y seguro que te llevarás el puesto – Dije con ironía. 
Pasamos a través de unas puertas, que chirriaron como si de millones de tizas en una pizarra se tratase. 
-Bienvenidas, señoritas ¿Vienen por el relato? - Nos anunció un chico de unos 30 años, con el pelo rubio y ojos verdes. 
-Si – Dijimos a la vez – Tenemos una entrevista con el señor Pink, Danny Pink. ¿Podemos pasar?
-Si, les estaba esperando.

La entrevista consistió básicamente en explicarle nuestra experiencia en el mundo del periodismo y escritura. Yo le comenté que estaba estudiando periodismo en la universidad, eso le cautivó. Amy fue un poco menos afortunada ya que ella estudiaba medicina. 
-Creo que ya tengo todo lo que necesito para quedarme con una de ustedes. Han sido seleccionadas entre unas 100 personas que se presentaron para publicar su relato, así qué, espero que se sientan bien. Amy, tu relato me dejo atónito, creo que tienes muy buenas formas y experiencias. Aria, por otro lado, sabes más del tema del periodismo y podrías volver a trabajar para Times dentro de un tiempo... - Hizo una larga pausa – Publicaremos los dos relatos.
Amy y yo abrimos los ojos como platos, nos miramos alegres y escuchamos las indicaciones del señor Pink. 
Salimos del edificio, mi corazón latía fuerte. Lo había conseguido. Para muchos sería un hecho de poca importancia, pero para mí era algo muy importante. Mi primera acción como escritora. 
-Lo hemos conseguido – Dijo al fín Amy - ¿Me das tu número? Me gustaría que volviésemos a hablar. 
-Claro – Nos intercambiamos números. - Bueno, adiós, voy a pillar un taxi.
-¡No!
-¿Qué ocurre? - Le pregunté, asustada por el grito que había soltado.
-No es necesario que vayas en taxi, te puedo llevar.
-No quiero ser una molestia.
-Venga, vamos a buscar el coche.
Encontramos el coche, que estaba aparcado enfrente de una pastelería con un aspecto tenebroso, en el escaparate (lleno de mosquitos medio muertos) había una chica colocando una decoración muy diferente a lo demás de la tienda. La chica era de mi edad, tenía el pelo corto en un tono cobrizo, sus ojos no eran cosa de otro mundo, más bien del monton. No estaba ni flaca ni gorda, digamos que estaba en su peso perfecto. Lo que más me sorprendió de la desconocida, eran sus brazos, llenos de tatuajes. Desde la otra acera podía distingir una rosa negra, un colibrí y un símbolo extraño, un triángulo con una raya y un círculo en su interior.
-Hey, Aria ¿Qué pasa? - Amy estaba confundida - ¿Me estabas escuchando?
Le señalé con muy poca sutileza la pastelería.
-¿Te apetece una napolitana?
-Umm ¿Por qué no? Aunque dicen que esta tienda tiene más cucarachas que azúcar. No creo que sea muy cara ¿No? Llevo 3€.
-No creo que cuesten eso. Venga, vamos. 
Cruzamos la acera, Amy detrás de mi. Cuando abrimos la puerta, sono un dulce tintineo que nos dejó más confundidas de lo que ya estabamos ¿Desde cuando una tienda tenebrosa tiene tintineos dulces?.
-¡Bienvenidas! - La chica desconocida de brazos tatuados nos saludó - ¿Les puedo ayudar?
Tardamos unos segundos en contestar, las dos teníamos la boca abierta por la dulzura de aquella chica, no era normal lo que sucedía en esa tienda.
-S-si. Dos napolitanas de chocolate, calientes, si puede ser - Demandó Amy - ¿La tienda ha cambiado de dueño?
- Más bien dueña - Corregí - Hay rumores de que la jefa es una anciana viuda desde hace muchos años. ¿Es verdad? 
- Bueno, es verdad que la antigua dueña era una anciana, era mi abuela. Se ha retirado por problemas de salud y me ha dejado la tienda a mí.
- Ahora entiendo porque da menos miedo que antes, estás cambiando la decoración y eso ¿No? - Amy empezaba a entender todo, al igual que yo.
- ¡Si! Antes no invitaba a entrar, nos manteníamos abiertos por el simple hecho de que los vecinos de la zona nos tenían cariño, por lo menos eso creo. 
Seguimos charlando un rato. La chica se llamaba Melany, era divertida y sincera. Aquel día había hecho dos nuevas amigas, estaba deseando hablar con Ana sobre todo lo que me habia pasado aquel día, un día increíble. 
- Muchas gracias por vuestra compañía, ahora si me disculpáis tengo un escaparate que adornar - Nos despidió, alegremente - Ya tenéis mi número así que, lo que sea aquí me tenéis. 
Salimos de la tienda a paso lento, disfrutando de nuestra napolitana, cuando de repente tropecé con alguien. 

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Un sueño, una realidad CAMBIO DE TÍTULO
written on @ 10:38 ✈

He decidido cambiar el título de la novela a IMPROVE. ¡Espero que os gusten los proximos capítulos! <3


IMPROVE

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CAP 4 UN SUEÑO, UNA REALIDAD
written on lunes, 5 de enero de 2015 @ 15:59 ✈

-Mamá. ¿Estás ocupada? - Le pregunté. - Quiero hablar una cosa contigo, sobre Ariana.

-¿Qué ocurre? - Preguntó, ya más preocupada - ¿Es sobre Ariana, verdad?

-Si, he estado hablando con ella. Deja que se venga conmigo a vivir, tengo un buen apartamento, hay una habitación de sobra. Me mudaré dentro de poco, como ya te conté. Estoy buscando trabajo y tendré alguna que otra entrevista esta semana.

-Aria, se que lo haces con buena intención. No quieres que Ariana sufra, pero no puedo dejarla allí contigo.

-No sabes el daño que le estás haciendo, viviendo en Holmes Chapel podría verse todavía con sus amigos, seguiría formándose aquí, asegurándose un buen futuro ¿No es eso lo que queréis? Tengo 19 años, Ariana tiene 15. Creo que nos podemos cuidar. A parte siempre estará Ana y otros amigos que tengo. Nunca estaremos solas o en riesgo de no tener casa. - Seguí insistiendo – Aquí podría terminar de estudiar. La estáis haciendo sufrir. Por cierto, ¿Desde donde llamaba? ¿Estabais fuera?

-Aria, se que la cuidarás bien. No hay duda, pero no se... - Suspiró – Sabemos que la estamos haciendo sufrir y eso nos duele, más que nada. No queremos que lo pase mal. Hemos hecho todo lo posible para que el traslado de tu padre no ocurriera pero era volver a España o que tu padre se quedase sin trabajo. Estábamos fuera.

-Lo sé, mamá. Entonces... ¿Puede venirse conmigo Ariana? - Le pregunte – Porfi.

-Lo tengo que hablar con tu padre, mañana por la mañana te llamaré ¿Vale?

-Si, un beso. - Me despedí.

Cuando termine la llamada y ví que eran las 4:21pm, casi me da un infarto.

Salí rápido de mi casa y me dirigí al lugar donde me harían la entrevista. Quizás he exagerado mucho con lo de que me iban a dar trabajo en el Times, es solo una entrevista para tener un espacio en una página dedicada a relatos. Si les gustaba mi relato, me dejarían publicarlo.

-¡Taxi! - Grité mientras un taxi pasaba por allí cerca.

Este me ignoró completamente. Probé suerte de nuevo y esta vez (como el suelo estaba mojado por recientes lluvias), me mojó las piernas al pasar por un charco.

-¿¡ALGUIEN PIENSA PARARSE O ESTO QUÉ ES!? - Grité desesperada.

-¿Te puedo ayudar? - Dijo una chica a mi lado – Tengo el coche aquí cerca, si quieres te llevo. Veo que tienes prisa.

No sabía ni quien era, pero acepte la proposición de aquella extraña pelirroja. La seguí hasta su coche, nos montamos y una vez le dije a donde necesitaba ir, nos pusimos en marcha.

-Me llamo Amelia, pero me puedes llamar Amy. ¿Y tú? - Me preguntó, con una expresión amigable. Me empezaba a caer bien.

-Aria, pero me puedes llamar Aria – Dije, graciosa. - ¿De dónde eres?

-Soy de Inverness, Escocia. Puedo notar por tu acento y aspecto que no eres de por aquí ¿Cierto?

-Ajá. Soy de España, me mudé aquí hace un año.

-Para llevar solo un año en Holmes Chapel, manejas perfectamente el inglés. A propósito, ¿Para qué es la entrevista del Times? Yo también me dirigía allí.

-Si les gusta mi relato, lo publicarán. ¿Y tú?

-Lo mismo – Dijo en un tono cortante, lo cual me sorprendió bastante – Somos competencia entonces.

-Me temo que sí – Contesté, confusa - ¿Lo has dicho de broma?

-¡Humor escocés! Tenía que haber visto tu cara – Dijo, riéndose. - ¿Te asusté de verdad?

-¡Sí! - Conteste, riéndome también. La risa de esta chica era contagiosa.

Seguimos charlando un rato más hasta llegar al edificio donde nos habían citado. Era oscuro y daba un poco de miedo.

-Podríamos ambientar una novela en este lugar, trataría de zombies y monstruo. Este sitio da escalofríos.

-¡Claro, Amy! Presenta esa idea como relato y seguro que te llevarás el puesto – Dije con ironía.

Pasamos a través de unas puertas, que chirriaron como si de millones de tizas en una pizarra se tratase.
-Bienvenidas, señoritas ¿Vienen por el relato? - Nos anunció un chico de unos 30 años, con el pelo rubio y ojos verdes.

-Si – Dijimos a la vez – Tenemos una entrevista con el señor Pink, Danny Pink. ¿Podemos pasar?

-Si, les estaba esperando.

La entrevista consistió básicamente en explicarle nuestra experiencia en el mundo del periodismo y escritura. Yo le comenté que estaba estudiando periodismo en la universidad, eso le cautivó. Amy fue un poco menos afortunada ya que ella estudiaba medicina.

-Creo que ya tengo todo lo que necesito para quedarme con una de ustedes. Han sido seleccionadas entre unas 100 personas que se presentaron para publicar su relato, así qué, espero que se sientan bien. Amy, tu relato me dejo atónito, creo que tienes muy buenas formas y experiencias. Aria, por otro lado, sabes más del tema del periodismo y podrías volver a trabajar para Times dentro de un tiempo... - Hizo una larga pausa – Publicaremos los dos relatos.

Amy y yo abrimos los ojos como platos, nos miramos alegres y escuchamos las indicaciones del señor Pink.

Salimos del edificio, mi corazón latía fuerte. Lo había conseguido. Para muchos sería un hecho de poca importancia, pero para mí era algo muy importante. Mi primera acción como escritora.

-Lo hemos conseguido – Dijo al fín Amy - ¿Me das tu número? Me gustaría que volviésemos a hablar.

-Claro – Nos intercambiamos números. - Bueno, adiós, voy a pillar un taxi.

-¡No!

                                                                                                                                   -Laura.

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Capítulo 1. LOL
written on @ 10:19 ✈

Era muy probable que con nuestra suerte no encontráramos un piso libre, pero en este caso, Dios estaba de nuestra parte.

Gritábamos y hacíamos bailes raros, que para nosotras ya era algo normal.

-¿¡TE DAS CUENTA DE QUE NOS VAMOS A MUDAR JUNTAS, DESPUÉS DE TANTO TIEMPO INTENTÁNDOLO!?

En ese momento parecería una loca, pero no me importaba. Lauren y Hanna se mudaban juntas. De ahí no podría salir nada bueno.

-o-

Me desperté con los rayos de Sol alumbrándome mi nuevo día... En realidad no.

Me despertaron los rayos de Sol, sí, pero porque ayer se me olvido bajar la persiana de la emoción, y ahora mismo me encontraba maldiciendo todo al darme cuenta de que es sábado y me he despertado a las 8:00 de la mañana.

Mi vida es una mierda ahora mismo.

Salí de la cama a regañadientes porque estaba notando que mi olor no era el rosas frescas. Básicamente, necesitaba una ducha.

Cogí mi ropa interior, de dibujitos, ya que el dinero no daba para lencería de Victoria Secret's, y las de dibujos de flores me funcionaban igual, además, nadie las va a ver, a si que por ahora las seguiré usando.

Caminé descalza, ya que me daba pereza ponerme las zapatillas que normalmente suelo llevar en casa y me metí en el baño.

Se supone que ahora tendría que relajarme, pero no, el capullo de mi hermano tiene que joder, y como no, dándole al agua para que me salga fría. Lo que ahora mismo me llama más la atención no es que él me joda con el agua, si no, ¿qué narices hace despierto un sábado a las 8:00 de la mañana? Algo pasaba.

Terminé mi ducha, para nada relajante, y me puse una sudadera, unos jeans ajustados y unas vans, pero no de las de marca, esas son muy caras, yo tenía unas iguales, por unos 20€, aunque no ponía "vans" en ningún lado, servían igual.

Bajé las escaleras y lo primero que hice fue ver a mi hermano, Dylan, sonriendo.

-No estoy para tonterías.-puse mi cara de "déjame en paz, no me toques", y me hice unas tostadas, medio quemadas, ya que mi tostadora el tono dorado, no lo comprende.

Mi móvil sonó dentro del bolsillo de mi pantalón, mientras yo terminaba de untar mis quemadas tostadas.
Lo cogí, y al ver el nombre de Lauren, sonreí al instante.

-¿Todo listo? -me dijo con su tono alegre.
-Todo listo -afirmé dándole un mordisco a mi tostada.
-Bajo el...-no iba permitir que terminase de decirlo.
-No lo digas, ya lo he escuchado muchas veces.

Ella a cambio rió, mientras yo terminaba de comer mis tostadas.

- A las 10:00 paso a por ti, se puntual, que siempre tengo que esperarte.-dicho eso, me colgó.

Dejé los platos en el fregadero, y subí a por mis maletas. Las baje por las escaleras, o mi intento de hacerlo.

Cuando bajé el primer escalón pensé: "easy". Pero cuando vi que el espacio del escalón y el ancho de mi maleta no era el mismo, ésta rodó por las escaleras haciendo que en el intento de agarrarla, tropezase con el escalón y cayese de bruces al suelo, que por lo menos olía a limón.

-Maldita maleta...-murmuré al levantarme.

A mis padres les hacía bastante gracia todo esto, porque se encontraban en lo alto de las escaleras descojonándose en mi cara.

-Si muy gracioso todo.-los miré indignada y cogí mis maletas para luego sentarme en el sofá a esperar viendo alguna serie.

-o-

Después de 2 horas de viaje, llegamos al bloque de piso, que por alguna extraña razón, tenía a un chico vestido de zanahoria, con una paloma de plástico en sus manos, gritando "¡Kevin no te mueras!"



Saqué mis maletas y me dirigí, junto a Lauren, a la puerta. Pasamos dentro ignorando los gritos de aquel chico, y caminamos en silencio al ascensor.

-¿Qué narices ha pasado? -me pregunto la morena. Estaba flipando en colores, al igual que yo.

Al entrar en el ascensor, vimos a un chico moreno, con muchos tatuajes, que llevaba un espejo en su mano, y se miraba con deseo.

Mientras subíamos, el chico murmuraba cosas como: "que guapo soy y que poco aprovechado".
Lauren y yo nos mirábamos con caras de: ¿WTF?


Cuando el ascensor paró en nuestra planta, vimos a otro chico tirado en el suelo, llorando, murmurando cosas sobre que las cucharas son el mal, o algo así.

Esto me estaba empezando a asustar. Caminamos hasta nuestra puerta mirando al chico con cara de  confusión. 

Entramos en el piso y suspiramos a la vez. Definitivamente, esto no iba a acabar bien.


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Prólogo: LOL.
written on @ 9:57 ✈

Prólogo:

Querían tranquilidad, y deciden irse a las afueras, a un pequeño piso.


Lauren y Hanna no tenían ni idea de donde se estaban metiendo.



Compartir bloque de piso con 5 chicos, nunca había sido tan difícil.


Bienvenidas, y que la suerte esté siempre de vuestra parte.



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CAP 3 UN SUEÑO, UNA REALIDAD.
written on domingo, 4 de enero de 2015 @ 14:50 ✈

Pasó una hora, llena de risas y piques.
Harry era exactamente como yo había imaginado, era buena compañía. Todavía no salía de mi asombro... Harry Styles hermanastro de mi mejor amiga.
Me enfadó bastante la idea de que Ana no me contara nada, ella sabe perfectamente que Harry es uno de mis ídolos y daría cualquier cosa (menos mi móvil, cuidado) para conocerlo, pero, al fin y al cabo, no me puedo enfadar con ella. Lo ha hecho para darme una sorpresa.

Mientras me despedía de los chicos sentí una vibración en mi bolsillo izquierdo, cogí el teléfono y revisé los mensajes.

-Mi hermana, Ariana. Perdonadme un segundo – Me excusé mientras atendía a la llamada.

-¿Sí? ¡Hola, Ariana!

-Hola Aria. Tengo que hablar contigo seriamente. - Noté que estaba llorando.

-¿Qué ha pasado? - Pregunté, asustada. - ¿Necesitas que vaya a verte? Puedo coger un autobús hoy, estaré allí sobre...

-No. Te lo puedo decir por aquí – Me interrumpió – Tienes que volver a Doncaster por una temporada. Mamá y papá se mudan a España de nuevo, por trabajo.

Me quedé sin palabras. ¿Mis padres volverían a España? Pero... ¡¿Qué sería de Ariana?!
Ella vivía con ellos ya que todavía no había cumplido la mayoría de edad.

-Pero, Ariana. ¿Y tú?

-Estaré una semana en Doncaster contigo mientras ellos me hacen los papeleos en el instituto y se acomodan. Vuelvo a España. - Hizo una larga pausa – No volveré a ver a mis amigos, cambiaré de instituto, casa, barrio ¡Todo!

En ese momento sentí una gran pena por mi hermana. Ariana era tan sensible, este cambio provocaría un gran malestar en ella.

-Ariana, déjame hablar con mamá, podemos solucionar esto. ¿Vale? - La consolé – Intentaré que te dejen venir a Holmes Chapel, aquí vivirás conmigo y por lo menos no tendrás que volver a España.

-Pero ¿No entiendes que lo que quiero es quedarme en Doncaster? ¡No quiero cambiar de instituto! - Me empezó a gritar.

-No puedo irme allí a vivir, voy a empezar a trabajar para un periódico importante aquí, tengo casa, tengo amigos ¡Tengo la universidad! Ariana, es esto o irte a España. Elige.

-Yo... Aria, te entiendo. Estoy siendo egoísta... Me iré contigo, si mamá me deja. - La oí sollozar – Gracias, te quiero. Llámame cuando hables con mamá.

-Adiós Queen – La despedí, usando su apodo.

Volví a guardar el móvil y entonces me dí cuenta que estaba en una habitación totalmente oscura. Vislumbre en la oscuridad una pequeña lámpara, la encendí. Me encontraba en una habitación que servía como almacén, había ropa y muebles amontonados. Nada interesante. Me acerqué a la pared para volver a apagar la lámpara y salir, pero en el camino tropecé con una caja. Caí al suelo, haciéndome daño en el tobillo.
Observe el objeto que había hecho que cayera. Una caja de madera, tallada a mano. La abrí con sumo cuidado y en su interior descubrí un colgante. Lo cogí, parecía muy delicado. Era una estrella tallada en piedra, tenía una gema en el centro. Era muy bonito. La cadena estaba un poco oxidada por el tiempo. ¿Cuanto llevaría ahí dentro?

Recogí y coloqué todo. Al salir de la habitación me encontré con Harry y Ana pegados a la puerta. Al abrirla los había tirado al suelo.

-¿No sabéis que escuchar conversaciones ajenas es de mala educación? - Les regañé - ¿Qué habéis escuchado?

-Emm...esto... ¡Me están llamando! - Improvisó Ana.

Le miré con mala cara.

-Todo. - Confesó, al fin - ¡Pero no te preocupes! Te ayudaremos con Ariana, tu madre, la casa... ¡Todo! Podríamos hacer fiestas de pijamas e invitar a otros amigos.

-No te emociones tanto. Bueno... os lo habría contado de todas maneras. ¿Me puedes acercar a casa? Tengo que hablar con mi madre e irme a la entrevista.

-Claro. Harry Estás muy callado – Dijo, mirándolo.

-¿Qué? Ahh, perdón. Estaba pensando que la familia de Louis vive en Doncaster.

-Mis padres no la dejarían irse con desconocidos – Le dije, con un tono de obviedad que se podría notar a kilómetros.

-Vale, vale – Dijo riéndose.

Ana me llevó a casa. Nada más entré por la puerta llamé a mi madre.

-Mamá. ¿Estás ocupada? - Le pregunté. - Quiero hablar una cosa contigo, sobre Ariana.

Soooooo many reasons

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Cap 2 Un sueño, una realidad.
written on sábado, 3 de enero de 2015 @ 11:49 ✈

Me encaminé hacia la casa de Ana. De camino compré unas tortas para desayunar, de la prisa que me había dado solo me había tomado una manzana.

Llegué a su casa, situada en una de las calles más bonitas de Holmes Chapel. 
Vivía en una casa pequeña y acogedora, perfecta para una sola persona. Me dirigí a la puerta pero antes de llegar escuche una voz masculina, esta voz venía de uno de los árboles que rodeaban la casa.
Me moví un poco a la derecha hasta tener una visión perfecta de un hombre de unos 20 años subido en un árbol como un mono y un gato en su hombro.

Observe la escena con una cara que no sabía como describir, una mezcla de diversión y asombro.

-Emm, esto... Hola. - Me dijo el chico mono – No pienses mal de mí. Estoy intentando rescatar este pobre gato.

-No te preocupes – Le tranquilicé - ¿Necesitas ayuda?

-No. Yo pue... - Calló de bruces en el cesped – ¡Auch! Oh mierda.

-Ya veo como puedes. El gato sigue arriba. - Le dije mientras reía.

De pronto escuché como la puerta principal se abría y observé como Ana salía con una cara de total disgusto.

-¡Harry! Se suponía que el que tenía que bajar era el gato. - Dijo con los brazos en forma de jarra - ¡Estás hecho un patán!

No sabía si intervenir o no en la conversación. El chico mono al parecer se llamaba Harry. Ese nombre... no podía ser. Le observe mejor, me dí cuenta de que tenía el pelo largo, con rizos que caían por los lados de su cabeza. Luego pasé a sus ojos, una mezcla entre verdes y azules. Únicos, como los de Harry Styles.

-OH MI DIOS. ERES HARRY STYLES – Grité de repente – Oh perdón... que vergüenza.

-No te preocupes, encantado. - Me respondió con una sonrisa en su bella cara – Creo que ya sabes quien soy... a parte de cantante soy hermanastro de Ana.

-Aria... - Me miró rápidamente Ana – No te lo conté por que te quería dar una sorpresa hoy...

-Tu hermanastro es Harry Styles. ¿Desde cuando? - Pregunté. Asombrada.

-Hace unos meses. La boda de mi padre será en un mes. - Me dijo, con voz insegura.

-Vale. Espero estar invitada. - Le dirigí una mirada de pocos amigos – Ya hablaremos luego, Ana.

Entramos a la casa. Había ido un par de veces. El salón era amplio, con un gran ventanal por el cual entraba mucha luz que iluminaba toda la estancia.

-¿Queréis tomar algo?

-Si, tengo bastante hambre. - Respondió Harry, gracioso.

-Te empiezas a parecer a Niall – Le dije, sin querer. - ¡Perdón! Es la costumbre de hablar siempre de vosotros, sois mi media vida.

-Ana me ha hablado de ti ¿Sabes? Me contó que desde pequeñas siempre fuisteis directioners. Os conocistes con 13 años y hasta el día de hoy nunca os habéis separado ¿No es así, enana?

-No me llames así. Solo nos llevamos 6 años. No exageres. De todas formas, si, así es.

-Oh que mona – Me acerqué a ella y empecé a hacerle cosquillas. Su punto flaco era la barriga.

Ana empezó a patalear y hacer ruidos extraños. Harry nos miraba divertido.

Pasaron los minutos y el timbre sonó. Las pizzas que Ana había encargado habían llegado.

-¡Harry ve tú! Tengo un problema que resolver – Dijo maliciosamente Ana, quien planeaba hacerme cosquillas.

-¡No! Tengo que huir ¡Qué alguien me salve!

El timbre insistía. Nadie iba a abrir. Harta de esperar que Harry se levantará del sillón en el cual estaba recostado, me levanté y aún riendo fui a abrir la puerta.

Cual fue mi sorpresa que al abrir me encontré las pizzas en el suelo. No había ningún repartidor en el recibidor.

-Esto... chicos. Venid.

Ana y Harry vinieron y extrañados observaron la escena.

-Mirad, hay una nota – La recogí y la leí en voz alta - “Mirad detrás vuestra”

Todos nos giramos a la vez, quedando de espaldas al jardín. De repente, sentí algo frío en mi espalda, más bien algo helado. Nos habían gastado una broma.

-¡¿PERO QUÉ?! - Dijimos todos a la vez.

Al darnos la vuelta nos encontramos con un joven de unos 19 años. Vestía el uniforme de Telepizza, algo sucio. Tenía los ojos marrones y el pelo liso para atrás con una cantidad excesiva de gomina.

-¡Feliz día de los Inocentes! Hoy sus pizzas salen gratis. Si se resfrían tienen derecho a reclamarnos, pero no se lo recomiendo, nuestro jefe sabe manejar estos asuntos como si de un juego se tratase.

Todos estábamos en estado de shock. ¿Día de los Inocentes?

-¿Qué día es hoy? - Murmuré suavemente.

-1 de Abril. - Me respondió Ana, de la misma manera.

-Bueno, por lo menos nos salen gratis – Dijo Harry recogiendo el pedido con tono divertido.

-Ana, no he traído muda y en unas horas tengo una entrevista importante. Subo a tu cuarto.

-Claro, mi casa es tu casa.

Despedimos con miradas asesinas al repartidor, que con una sonrisa se alejó, se montó en su moto y fue en busca de otra víctima.

Subí al cuarto de Ana el cual era precioso, pequeño pero con un gran encanto.
Abrí su armario y creo que mi boca llegó hasta el suelo. Había prendas de todo tipo y color. ¿Cómo podía permitirse tanta ropa?

Elegí algo cómodo y bonito para la entrevista, más abrigado que la última vez. 

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